El otro día Cris escribió en su fotolog unas lista con canciones que le recuerdan a algo o alguién. Yo voy a hacer lo mismo.
A TODA VELOCIDAD - LOS FLECHAZOS A Bea y a Coki, a mi primer concierto, a mis trece años, a mi obsesión por este grupo y nuestra camiseta de Tipo firmada por ellos.
AGUAS PANTANOSAS - JOE CREPÚSCULO A el camino hasta al Iceland cuando voy a hacer la compra de urgencia los domingos por la mañana.
MIND YOUR OWN BUSINESS - CHICKS ON SPEED A mi tía Belén.
UN MUNDO POR DELANTE - LORI MEYERS A nuestro regreso de Herrera de Pisuerga y nos perdimos por los campos de castilla. Cris conduciendo y yo de copiloto gritando como locas mientras los chicos iban detrás muy dormidos y algo enfadados.
MUSEO BRITÁNICO - FRANCISCO NIXON A Londres.
VOY A PONERME GUAPO - NITO NIKO A Miguel.
VOLVER - ESTRELLA MORENTE A Alex y a los buenos momentos con él.
ESCUCHANDO - AUSTRALIAN BLONDE A cuando Cris se venía a casa y escuchábamos vinilos de ayer y de hoy en el salón de mi casa, mientras merendábamos magdalenas con leche.
RECUERDOS DEL PELO LARGO - BURNING A mi tía Mari Luz y sus historias de la movida y a mi padre cantándola mientras conduce.
A BALÓN PARADO - TARIK Y LA FÁBRICA DE COLORES A la tardes de estudio y paseo con Bruno (el perro de mi tía) por Majadahonda.
INDITEX - FRAN NIXON A Saray
A HOUSE IS NOT A MOTEL - LOVE A los días de playa en Portugal escuchando el walkman. A mis 14. A mi adolescencia. A mi prima coki y sus recopilatorios en cinta.
CUMPLEAÑOS TOTAL - LOS PLANETAS A muchas cosas, a muchos momentos.
UN BUEN DÍA - LOS PLANETAS A mi hermano cantándola a "grito pelao", al buenrollismo nocturno.
BLOWING IN THE WIND - BOB DYLAN A mi padre y los viajes en coche.
SUS NUEVOS ZAPATOS - LORI MEYERS A Jorge y al principio del principio.
ALWAYS WHERE I NEED TO BE - THE KOOKS Al camino al trabajo cada mañana y al frío de invierno.
JE VEUX TE VOIR - YELLE A Mati y al último verano.
LA EDAD DE ORO - LA HABITACIÓN ROJA Al Fib, a Alex, Alberto y Cía. A cris. A mis dieciocho.
HEINRICH MANEUVER - INTERPOL A Jorge y a nuestros primeros días en Londres, a los sábados por la mañana.
A MI ME PASA LO MISMO - ASTRUD A mi último año de instituto, a las clases de dibujo artístico.
23 - LA HABITACIÓN ROJA A Cris, a cosas bonitas.
JUGANDO A SER EL SOL - MALCONSEJO A flor de pasión, a las noches en la cama entre semana.
NOCHE TRAS NOCHE - DOVER A Alex y a todo lo que lo quiero.
FEMME FATAL - VELVET UNDERGROUND & NICO A Alber
NUNCA PASARÁ - DEPRESSING CLAIM A escuchar los recopilatorios de coki con Cris.
PROMESAS QUE NO VALEN NADA - LOS PIRATAS A las noches en el Bombardier. A la última noche de chicas.
SEPTIEMBRE - ALGORA A todo lo que echo de menos Madrid.
EL INDIO - FACTO DELAFÉ Y LAS FLORES AZULES A los viajes en la llorente Moncloa-Majadahonda.
COMO LOVERCRAFT - LA MONJA ENANA A escuchar Diario Pop compartiendo meriendas y conversaciones con mi padre.
ROCK & ROLL EN EL INSTITUTO - PPM A Esti y Borja y a los momentos de reunión en la cocina en Majadahonda. Al primer año de universidad (o mejor dicho, de no universidad).
TELÉFONO ROJO - PARADE A mi tía Manoli tarareando esta canción con una entonación muy melodía de los sesenta.
M - LOS PIRATAS A mi segundo año de carrera y las fiestas en petit comité en casa de los chicos.
INDIANA - HOMBRES G A mis primas Marta y Noe, a mis 8 años.
UN DÍA EN BRIGHTON - LAS CHARADES Al concierto de presentación del segundo discazo de las charades, a las historia de la canción, a las chicas en Brighton bebiendo pintas y paseando en bicis.
KING GEORGE - DOVER A los tiempos pasados, a Alex, a nuestras horas perdidas de instituto y a una caída que tuve bailando esta canción en la que empotré "literalemente" mis dientes en la barra del bar.
PACHORRA - SIBYL VANE A Cris y a su pachorra.
LOVESONG MIGUELITO - NIÑOS MUTANTES A Miguel.
HOSTAL NURIA - DENEUVE Al buen rollo que me da siempre que la escucho.
I'M A CUCKOO - BELLE AND SEBASTIAN A cosas bonitas. A la primavera. A pasear por la calle. A ser feliz.
miércoles, junio 17, 2009
miércoles, junio 10, 2009
ENSALADAS, INDITEX Y UN ARTE MUY MOLÓN
La semana pasada volvió el sol a estos lares. El lunes me recorrí todos los ZARA de Londres y algunas tiendas más repartiendo currículums. Me volví a casa cabreada y sudada porque en el metro había 60 grados y porque en todas las tiendas me dijeron que no necesitaban a nadie.
El martes cuando salimos de trabajar Leire se vino a comer a casa y nos pasamos toda la tarde tomando el sol, hablando de los sonidos del euskera, de marisco, de nuestras familias y de nuestras cosas.

El miércoles me llamaron para ir a una entrevista en ZARA en Sloane Square. Llegué allí y me atendió una tia bastante borde contándome que la mujer que me tenía que hacer la entrevista estaba reunida, que esperase por allí y que me llamaría a lo largo de la tarde para volver a hacer la entrevista. La tarde se pasó después de dos visitas al McDonalds y una a la Saatchi Gallery. Cuando me cansé de esperar la llamada me cogí un autobús a casa que me dió un paseo bien majo por Chelsea. Durante ese rato de espera me llamaron de ZARA Oxford Street y de Berskha para hacerme un par de entrevistas. Así que el jueves por la mañana le envié un sms a mi manager diciéndole que estaba enferma y que no podía ir a trabajar. Desayuné tranquilamente y me fui a hacer la primera entrevista. Casi 30 minutos de entrevista para trabajar en Zara? pues sí, así fue la cosa. Por la tarde fui a hacer la entrevista a Berskha. Odio Berskha, odio la música que hay en la tienda y el ambiente agobiante que se respira, pero lo prefiero a estar haciendo ensaladas. En Berskha me dijeron que fetén, así que durante un día y medio ese fue mi futuro trabajo, hasta que el viernes por la tarde me llamaron para hacer la segunda entrevista en Zara y me dijeron que WELCOME TO ZARA (pronunciado sssara).
Total que el viernes me presenté en el restaurante diciendo que era mi último día. Y así lo fue. El manager se lo tomó como algo personal y se enfadó conmigo, algo inconprensible pero cierto. Además había un percal bien hermoso, porque se había enterado de lo de mi entrevista y de lo de mi NO ENFERMEDAD. También me dió igual. El viernes llegué a casa bien contenta, por el cambio de aires y porque era viernes.
El sábado por la mañana Jorge y yo nos fuimos con Henar a la Saatchi Gallery. Que tiene unas cosas bien bonitas y molonas.
















Después de comer en una cadena de típicas empanadas inglesas, y de no comerme la mio porque llevaba sweet potato que me da muchísimo asco, nos dimos un paseo bien bien bien largo y acabamos tomándonos una pinta al rico frío de la tarde. El domingo lo más interesante fue ir a hacer la compra al Morrisons.
En esta semana no he hecho gran cosa, además de descansar y comer. AH! sí, ayer fui al consulado a inscribirme y ya soy oficialmente una española residente en Londres.
Ahora me voy a fumar un piti y a merendar algo mientras espero a Jorge.
El martes cuando salimos de trabajar Leire se vino a comer a casa y nos pasamos toda la tarde tomando el sol, hablando de los sonidos del euskera, de marisco, de nuestras familias y de nuestras cosas.
El miércoles me llamaron para ir a una entrevista en ZARA en Sloane Square. Llegué allí y me atendió una tia bastante borde contándome que la mujer que me tenía que hacer la entrevista estaba reunida, que esperase por allí y que me llamaría a lo largo de la tarde para volver a hacer la entrevista. La tarde se pasó después de dos visitas al McDonalds y una a la Saatchi Gallery. Cuando me cansé de esperar la llamada me cogí un autobús a casa que me dió un paseo bien majo por Chelsea. Durante ese rato de espera me llamaron de ZARA Oxford Street y de Berskha para hacerme un par de entrevistas. Así que el jueves por la mañana le envié un sms a mi manager diciéndole que estaba enferma y que no podía ir a trabajar. Desayuné tranquilamente y me fui a hacer la primera entrevista. Casi 30 minutos de entrevista para trabajar en Zara? pues sí, así fue la cosa. Por la tarde fui a hacer la entrevista a Berskha. Odio Berskha, odio la música que hay en la tienda y el ambiente agobiante que se respira, pero lo prefiero a estar haciendo ensaladas. En Berskha me dijeron que fetén, así que durante un día y medio ese fue mi futuro trabajo, hasta que el viernes por la tarde me llamaron para hacer la segunda entrevista en Zara y me dijeron que WELCOME TO ZARA (pronunciado sssara).
Total que el viernes me presenté en el restaurante diciendo que era mi último día. Y así lo fue. El manager se lo tomó como algo personal y se enfadó conmigo, algo inconprensible pero cierto. Además había un percal bien hermoso, porque se había enterado de lo de mi entrevista y de lo de mi NO ENFERMEDAD. También me dió igual. El viernes llegué a casa bien contenta, por el cambio de aires y porque era viernes.
El sábado por la mañana Jorge y yo nos fuimos con Henar a la Saatchi Gallery. Que tiene unas cosas bien bonitas y molonas.
Después de comer en una cadena de típicas empanadas inglesas, y de no comerme la mio porque llevaba sweet potato que me da muchísimo asco, nos dimos un paseo bien bien bien largo y acabamos tomándonos una pinta al rico frío de la tarde. El domingo lo más interesante fue ir a hacer la compra al Morrisons.
En esta semana no he hecho gran cosa, además de descansar y comer. AH! sí, ayer fui al consulado a inscribirme y ya soy oficialmente una española residente en Londres.
Ahora me voy a fumar un piti y a merendar algo mientras espero a Jorge.
jueves, mayo 28, 2009
ME DIO UN MAREO, ME CAMBIÓ LA VIDA
LLevo unos días pensando en escribir algo en el blog, pero como siempre una fuerza superior me lo impide. La verdad es que no hay grandes novedades en mi vida. Hace un par de fines de semana me levanté con ganas de hacer algo, básicamente lo que me apetecía era viajar en autobús así que me cogí un autbús que había descubierto que iba a Candem. Me gusta viajar en autobús porque me ayuda a situarme y a veces a darme cuenta de que los sitios están más cerca de lo que creo. Me subí al autobús y escuché durante todo el trayecto, unos 45 minutos, la conversación que tenían los chicos que iban sentados a mi lado. Resulta que uno tenía unos jaleos con sus compañeros de piso
y con la madre de uno de ellos que se venía de visita unos días. Cuando llegué a Candem empezó a diluviar así que me metí en la primera tienda que pillé, bueno en la segunda, porque la primera era un Foot Locker y eso se lo dejo para las "chavs", que vienen a ser esto:

Total, que en un minuto cayó el diluvio universal. Luego me di unas vueltas por el mercado, me comí un calzone mixto y me metí en el metro porque el cuerpo sólo me pedía siesta. En el metro me entretuve escuchando conversaciones de españoles. Justo antes de llegar a Tottenham court road, dónde tenía que cambiarme de linea, empecé a encontrarme fatal y a sentir un calor sobrenatural en mi interior. Un segundo antes de que se abriera la puerta del vagón me situé frente a la puerta en posición desmayo. La puerta se abrió y me dejé caer en el primer banco que pillé. El amago de desmayo duró unos minutos, luego conseguí levantarme y seguí mi camino. Cuando me metí en el metro de nuevo me percaté de que había perdido mi chaqueta favorita. Era gris, de lana y anodina pero era mi favorita. Me dió mucha rabia y pensé que ere el típico día en el que no debería haber salido de casa, porque lo único que había hecho era mojarme, comprarme una chaqueta anodina, tener un amago de desmayo y perder mi chaqueta favorita. Ese día hice algunas fotos:
La típica casa bonita de Notting Hill

Una iglesia muy molona en un barrio no tan molón

Una tienda de "latin clothes", un concepto antes desconocido para mi

Esta semana hemos terminado las clases en la academia de inglés. Que ganas tenía. Este método está muy bien al principio pero luego se te calienta la cabeza y el "celebro". Así que ahora tendré las tardes libres para buscar un trabajo mejor, algo no muy difícil dadas las condiciones de mi actual trabajo. Lo peor de todo es que no dejo de pensar en que tengo que buscar trabajo y la misma fuerza superior que me impide actualizar mi blog, hace lo mismo con mi búsqueda de trabajo. Que pereza. Lo peor de todo es que en el restaurante me lo paso bien trabajando y eso hace que mi pereza por buscar algo digno se multiplique, cómo puede alguien acomodarse en un trabajo así? que me lo pregunten a mi. Hace un mes empezó a trabajar en el restaurante una brasileña que es sólo samba y buen rollo. Me meo con ella, con sus traducciones de refranes portugueses y con su way of life de caipirinhas y fiestas entre semana.
Cambiando radicalmente de tema. El fin de semana pasado Luna cumplió un año. Luna es la hija de mi prima Esti y casualmente cumple años un día después que su mamá. Una monada de niña que sólo sabe recibirme con llantos, pero que últimamente parece empezar a quererme. Nos pásamos el sábado bebiendo fosters y haciendo muchas coñas con traducciones literales al inglés que nos dan mucho juego. Martin preparó una barbacoa que estaba cojonuda y Henar una ensalada de pasta con una salsa bien serda y bien rica. Uno de los regalitos que le hicimos a Esti era una postal de felisitasiones de Amy Winehouse. Esti y Martin dicen que Jorge es igual que Amy Winehouse. Yo creo que tienen un aire.
Y ahora, como casi siempre, unas fotos de aquí y unas de allá:
Una paloma muerta en las vías del metro. Odio las palomas.

La típica foto que te haces en el metro cuando te aburres.

Luna el día de su cumple, jugando con sus regalos.

Unos chorizos con cachelos que nos cocinamos el otro día y que estaban COJONUDOS.

Mi yogur favorito.

Bueno que esta entrada se me va de las manos, que es muy tarde y que mañana tengo que madrugar. Agur
y con la madre de uno de ellos que se venía de visita unos días. Cuando llegué a Candem empezó a diluviar así que me metí en la primera tienda que pillé, bueno en la segunda, porque la primera era un Foot Locker y eso se lo dejo para las "chavs", que vienen a ser esto:
Total, que en un minuto cayó el diluvio universal. Luego me di unas vueltas por el mercado, me comí un calzone mixto y me metí en el metro porque el cuerpo sólo me pedía siesta. En el metro me entretuve escuchando conversaciones de españoles. Justo antes de llegar a Tottenham court road, dónde tenía que cambiarme de linea, empecé a encontrarme fatal y a sentir un calor sobrenatural en mi interior. Un segundo antes de que se abriera la puerta del vagón me situé frente a la puerta en posición desmayo. La puerta se abrió y me dejé caer en el primer banco que pillé. El amago de desmayo duró unos minutos, luego conseguí levantarme y seguí mi camino. Cuando me metí en el metro de nuevo me percaté de que había perdido mi chaqueta favorita. Era gris, de lana y anodina pero era mi favorita. Me dió mucha rabia y pensé que ere el típico día en el que no debería haber salido de casa, porque lo único que había hecho era mojarme, comprarme una chaqueta anodina, tener un amago de desmayo y perder mi chaqueta favorita. Ese día hice algunas fotos:
La típica casa bonita de Notting Hill
Una iglesia muy molona en un barrio no tan molón
Una tienda de "latin clothes", un concepto antes desconocido para mi
Esta semana hemos terminado las clases en la academia de inglés. Que ganas tenía. Este método está muy bien al principio pero luego se te calienta la cabeza y el "celebro". Así que ahora tendré las tardes libres para buscar un trabajo mejor, algo no muy difícil dadas las condiciones de mi actual trabajo. Lo peor de todo es que no dejo de pensar en que tengo que buscar trabajo y la misma fuerza superior que me impide actualizar mi blog, hace lo mismo con mi búsqueda de trabajo. Que pereza. Lo peor de todo es que en el restaurante me lo paso bien trabajando y eso hace que mi pereza por buscar algo digno se multiplique, cómo puede alguien acomodarse en un trabajo así? que me lo pregunten a mi. Hace un mes empezó a trabajar en el restaurante una brasileña que es sólo samba y buen rollo. Me meo con ella, con sus traducciones de refranes portugueses y con su way of life de caipirinhas y fiestas entre semana.
Cambiando radicalmente de tema. El fin de semana pasado Luna cumplió un año. Luna es la hija de mi prima Esti y casualmente cumple años un día después que su mamá. Una monada de niña que sólo sabe recibirme con llantos, pero que últimamente parece empezar a quererme. Nos pásamos el sábado bebiendo fosters y haciendo muchas coñas con traducciones literales al inglés que nos dan mucho juego. Martin preparó una barbacoa que estaba cojonuda y Henar una ensalada de pasta con una salsa bien serda y bien rica. Uno de los regalitos que le hicimos a Esti era una postal de felisitasiones de Amy Winehouse. Esti y Martin dicen que Jorge es igual que Amy Winehouse. Yo creo que tienen un aire.
Y ahora, como casi siempre, unas fotos de aquí y unas de allá:
Una paloma muerta en las vías del metro. Odio las palomas.
La típica foto que te haces en el metro cuando te aburres.
Luna el día de su cumple, jugando con sus regalos.
Unos chorizos con cachelos que nos cocinamos el otro día y que estaban COJONUDOS.
Mi yogur favorito.
Bueno que esta entrada se me va de las manos, que es muy tarde y que mañana tengo que madrugar. Agur
domingo, mayo 03, 2009
08:00
Por mucho que lo intento, en este país no puedo levantarme a una hora decente. Y no me refiero a madrugar, si no a todo lo contrario. Todos los fines de semana concentro mis esfuerzos en despertarme más tarde de las 8 de la mañana pero es literalmente imposible. Algún día, muy excepcional, lo he conseguido, pero creo que ha ocurrido sólo un par de veces. Quizás sea porque aquí el día dura mucho, porque amanece a las 6, porque me acuesto muy temprano, por culpa de este puto trabajo, o porque estoy cayendo en una vejez prematura que es la culpable de mis madrugones a santo de nada.
Normalmente suelo aprovechar las mañana de fin de semana, bien sea tirada en la cama escuchando la ser, BBC World o leyendo algún blog o periódico por internet, o dedicándo mi preciado tiempo a mis odiadas tareas domésticas. De todas ellas mi preferida es limpiar la cocina. Me llevo el portátil y me pongo la música a todo trapo, nunca mejor dicho. Hablando de cocina, ayer se nos volvió a estropear la cerradura de la puerta de la cocina. Esa puerta, y la de nuestra habitación son las únicas que dan al jardín. Pues resulta que la cerradura llevaba un tiempo fatal, concretamente, desde que yo me vine a vivir aquí. Abrir y cerrar la puerta era un suplicio que requería la ayuda de unos alicates y mucha maña. Tengo que reconocer que a mi se me daba. Pero ayer, después de que Elisa y yo lo intentáramos todo para evitar el olor a salmón y a brocolli que podrían instalarse para siempre en la cocina si no éramos capaces de volver a abrir esa puerta nunca más, lo único que conseguimos fue romper la llave y la cerradura. Asiq hasta nuevo aviso o hasta la próxima visita de un cerrajero, teniendo en cuenta que mañana es Bank Holidays, la puerta de la cocina estará cerrada. A cal y canto. Cuando Elisa y yo fuimos conscientes de eso nos entró una especie de claustrofobia muy rara.
Ayer fue un sábado tranquilo. Dediqué la mañana a asuntos propios y limpieza de habitación. Luego me fui a pasear por Queensway y me pasé un par de horas ojeando tiendas de la Charity. Me compré un par de libros y una camiseta. De verdad, que fan soy de estas tiendas!. Que precios. Que cosas. Que cantidad de libros de todo. Que clientes. Que dependientas. Ayer, concretamente estuve a punto de venirme a casa con dos espejos, una silla y una estantería de mimbre sucia, pero preciosa. Pero después pensé que hasta que no nos mudemos a un apartamento no pienso comprar nada para casa porque si no es un rollo. El mundo de la Charity me ha atrapado. Y lo que también me ha atrapado es ver callejeros y todos los documentales ( si es que pueden llamarse así) de chabolismo, "probeza" y cosas por el estilo. No sé que diablos me pasa, pero tengo una especie de adicción. Creo que quizás es la necesidad de saber que existe gente más pobre que yo. Sí, debe ser eso.
También sigo muy enganchada a Gossip Girl y a mi nuevo profesor de la Callan. Es feo y cuarentón, pero cada día lleva un chaleco diferente, habla 8 idiomas y es el mejor profesor que he tenido desde que he llegado aquí, aún teniendo en cuenta que el método que nuestra academia utiliza le deja cero liberty. Lo de sus chalecos es un tema realmente apasionante. Cada día lleva un chaleco nada que ver: inspiración india, bordados colombianos, cuello mao, artesanía malasia, lana escocesa, cuadros, piel vuelta, seda...y cada día me imagino la historia que tiene su chaleco, dónde se lo puede haber comprado, a quién...creo que eso impide que a veces preste toda la atención que debiera a sus explicaciones pero es que no puedo evitarlo.
Hoy es domingo. Jorge está trabajando y yo tengo un día bien perruno. Iré a comprar al Morrisons y luego me dedicaré a leer, comer y beber mi batido de plátano-chocolate. También rezaré para que alguien se apiade de mi y me de un trabajo mejor.
Normalmente suelo aprovechar las mañana de fin de semana, bien sea tirada en la cama escuchando la ser, BBC World o leyendo algún blog o periódico por internet, o dedicándo mi preciado tiempo a mis odiadas tareas domésticas. De todas ellas mi preferida es limpiar la cocina. Me llevo el portátil y me pongo la música a todo trapo, nunca mejor dicho. Hablando de cocina, ayer se nos volvió a estropear la cerradura de la puerta de la cocina. Esa puerta, y la de nuestra habitación son las únicas que dan al jardín. Pues resulta que la cerradura llevaba un tiempo fatal, concretamente, desde que yo me vine a vivir aquí. Abrir y cerrar la puerta era un suplicio que requería la ayuda de unos alicates y mucha maña. Tengo que reconocer que a mi se me daba. Pero ayer, después de que Elisa y yo lo intentáramos todo para evitar el olor a salmón y a brocolli que podrían instalarse para siempre en la cocina si no éramos capaces de volver a abrir esa puerta nunca más, lo único que conseguimos fue romper la llave y la cerradura. Asiq hasta nuevo aviso o hasta la próxima visita de un cerrajero, teniendo en cuenta que mañana es Bank Holidays, la puerta de la cocina estará cerrada. A cal y canto. Cuando Elisa y yo fuimos conscientes de eso nos entró una especie de claustrofobia muy rara.
Ayer fue un sábado tranquilo. Dediqué la mañana a asuntos propios y limpieza de habitación. Luego me fui a pasear por Queensway y me pasé un par de horas ojeando tiendas de la Charity. Me compré un par de libros y una camiseta. De verdad, que fan soy de estas tiendas!. Que precios. Que cosas. Que cantidad de libros de todo. Que clientes. Que dependientas. Ayer, concretamente estuve a punto de venirme a casa con dos espejos, una silla y una estantería de mimbre sucia, pero preciosa. Pero después pensé que hasta que no nos mudemos a un apartamento no pienso comprar nada para casa porque si no es un rollo. El mundo de la Charity me ha atrapado. Y lo que también me ha atrapado es ver callejeros y todos los documentales ( si es que pueden llamarse así) de chabolismo, "probeza" y cosas por el estilo. No sé que diablos me pasa, pero tengo una especie de adicción. Creo que quizás es la necesidad de saber que existe gente más pobre que yo. Sí, debe ser eso.
También sigo muy enganchada a Gossip Girl y a mi nuevo profesor de la Callan. Es feo y cuarentón, pero cada día lleva un chaleco diferente, habla 8 idiomas y es el mejor profesor que he tenido desde que he llegado aquí, aún teniendo en cuenta que el método que nuestra academia utiliza le deja cero liberty. Lo de sus chalecos es un tema realmente apasionante. Cada día lleva un chaleco nada que ver: inspiración india, bordados colombianos, cuello mao, artesanía malasia, lana escocesa, cuadros, piel vuelta, seda...y cada día me imagino la historia que tiene su chaleco, dónde se lo puede haber comprado, a quién...creo que eso impide que a veces preste toda la atención que debiera a sus explicaciones pero es que no puedo evitarlo.
Hoy es domingo. Jorge está trabajando y yo tengo un día bien perruno. Iré a comprar al Morrisons y luego me dedicaré a leer, comer y beber mi batido de plátano-chocolate. También rezaré para que alguien se apiade de mi y me de un trabajo mejor.
lunes, marzo 30, 2009
BUEN TIEMPO, PICNICS, DEJADEZ Y MAL TIEMPO
Este año es el primero, al menos de los últimos cinco que recuerdo, en el que el comienzo de la primavera me recuerda más al del otoño o incluso al del invierno. Es cierto que hace un par de semanas salió el sol y mi ánimo se elevó por las nubes, me inundé de buenrollismo, de ganas de picnics y de paseos cuando vi estas flores preciosas que habían brotado de unos hierbajos descuidados en la entrada de casa.

Así que durante un par de fines de semana no hicimos más que pasear bajo el sol, tirarnos en parques y comprar libros en tiendas de la charity.









Algunas atrevidas del barrio, sacaron todos sus trapos de verano y se despojaron de medias, abrigos y casi de su ropa interior. Aquí la gente es muy exagerada cuando sale un rayo del sol, pero estoy empezando a entenderlo.


Últimamente hemos hecho un gran descubrimiento culinario, el Aranccina, un restaurante medio italiano-medio comida mediterránea en general que es fantástico. Actuaciones en directo, calamares con rebozado casero, ensaladas deliciosas y una amplia carta de entrantes y pizzas hechas con mucho mimo, mucho ingrediente rico y una masa finísima y muy artesana, y lo más importante, un precio más que asequible para esta ciudad.


Después de todo ese buen rollo y esas semanas de sol en las que incluso pudimos tomar pintas en una terraza al rico frío de los últimos rayos de sol de la tarde (todo esto después de encontrarnos a Nacho Cano saliendo de un taxi que le dejó justo en la puerta de un centro de Yoga, algo totalmente previsible y muy en su onda India, adopción de niños y chacra como centro de gravedad) ha llegado otra época de noticias inesperadas, lluvia, granizadas y dejadez.



Hoy hace una semana que Jorge se ha puesto a enviar curriculums e intentar huir de la hostelería y encontrar un trabajo decente, o al menos algo más decente que el que tenía ( y que yo, por suerte o por desgracia, creo que más bien por lo segundo, aún conservo) después de que el dueño de nuestra empresa (empresario joven, triunfador, obsesionado con el gimnasio, la explotación de sus trabajadores, las fiestas de staff, los complementos en polvo para añadir a los zumos, las paranoias mentales, sus caprichos, las rubias feas, las ensaladas, las comida orgánica y engañar a sus clientes con la milonga de que todo es "low fat" ) decidiera prescindir de sus servicios sin previo aviso. Estas cosas pasan, pero joden cuando son injustas e inesperadas. Esta nueva noticia, unida a nuestro deber de no gastar hasta nuevo aviso ( teniendo en cuenta que creo que con mi sueldo alguién debería ofrecerme una "council house") , el mal tiempo de este última fin semana, la marcha de Laura , las pocas ganas de salir de casa ( en parte provocadas por nuestro seria adicción a Gossip girl) han conseguido que entremos en una espiral del abandono únicamente interrumpida por el comienzo de la semana y mi obligación de volver al trabajo.
Hoy es lunes, Jorge está malo, acabo de tocarle la frente y tienes sudores fríos, mocos y una carita muy tierna con una expresión del tipo "cuidame, no ves que estoy enfermo", no iremos a la academia, pero desaprovecharemos la tarde en casa, tirados en la cama viendo documentales de canguros o algo así. Espero que esta época sea algo derivado de la astenia primaveral se acabe esta semana, también espero que aquí el sol algún día caliente y cumpla su función como astro.
Así que durante un par de fines de semana no hicimos más que pasear bajo el sol, tirarnos en parques y comprar libros en tiendas de la charity.
Algunas atrevidas del barrio, sacaron todos sus trapos de verano y se despojaron de medias, abrigos y casi de su ropa interior. Aquí la gente es muy exagerada cuando sale un rayo del sol, pero estoy empezando a entenderlo.
Últimamente hemos hecho un gran descubrimiento culinario, el Aranccina, un restaurante medio italiano-medio comida mediterránea en general que es fantástico. Actuaciones en directo, calamares con rebozado casero, ensaladas deliciosas y una amplia carta de entrantes y pizzas hechas con mucho mimo, mucho ingrediente rico y una masa finísima y muy artesana, y lo más importante, un precio más que asequible para esta ciudad.
Después de todo ese buen rollo y esas semanas de sol en las que incluso pudimos tomar pintas en una terraza al rico frío de los últimos rayos de sol de la tarde (todo esto después de encontrarnos a Nacho Cano saliendo de un taxi que le dejó justo en la puerta de un centro de Yoga, algo totalmente previsible y muy en su onda India, adopción de niños y chacra como centro de gravedad) ha llegado otra época de noticias inesperadas, lluvia, granizadas y dejadez.
Hoy hace una semana que Jorge se ha puesto a enviar curriculums e intentar huir de la hostelería y encontrar un trabajo decente, o al menos algo más decente que el que tenía ( y que yo, por suerte o por desgracia, creo que más bien por lo segundo, aún conservo) después de que el dueño de nuestra empresa (empresario joven, triunfador, obsesionado con el gimnasio, la explotación de sus trabajadores, las fiestas de staff, los complementos en polvo para añadir a los zumos, las paranoias mentales, sus caprichos, las rubias feas, las ensaladas, las comida orgánica y engañar a sus clientes con la milonga de que todo es "low fat" ) decidiera prescindir de sus servicios sin previo aviso. Estas cosas pasan, pero joden cuando son injustas e inesperadas. Esta nueva noticia, unida a nuestro deber de no gastar hasta nuevo aviso ( teniendo en cuenta que creo que con mi sueldo alguién debería ofrecerme una "council house") , el mal tiempo de este última fin semana, la marcha de Laura , las pocas ganas de salir de casa ( en parte provocadas por nuestro seria adicción a Gossip girl) han conseguido que entremos en una espiral del abandono únicamente interrumpida por el comienzo de la semana y mi obligación de volver al trabajo.
Hoy es lunes, Jorge está malo, acabo de tocarle la frente y tienes sudores fríos, mocos y una carita muy tierna con una expresión del tipo "cuidame, no ves que estoy enfermo", no iremos a la academia, pero desaprovecharemos la tarde en casa, tirados en la cama viendo documentales de canguros o algo así. Espero que esta época sea algo derivado de la astenia primaveral se acabe esta semana, también espero que aquí el sol algún día caliente y cumpla su función como astro.
sábado, febrero 28, 2009
C A S I M A R Z O
Que rápido pasa el tiempo, parece que fue ayer cuando terminó septiembre y nos vinimos aquí con una maleta llena de cosas casi inútiles y ningún abrigo con capucha, y mira que Bea siempre me decía "cómprate un abrigo con capucha, es imprescindible para el clima inglés, el paraguas no sirve de nada". No le hicimos caso y ahora siempre que vengo cargada del supermercado y empieza a llover me acuerdo de esa sabia frase, mientras pienso que una vez más se nos ha olvidado coger el paraguas y que en caso de habernos acordado no hubiera servido de nada porque sólo tengo dos manos y están repletas de bolsas del Morrison por lo que hubiera sido imposible sujetar el paraguas con algún miembro de mi cuerpo.
Pues a lo que iba, que ya estamos casi en marzo, que llevamos más de cuatro meses en esta ciudad y que aquí, como en todos los sitios, el tiempo se pasa volando. La principal diferencia es que mientras en el resto del mundo sale el sol y llegan las primeras temperaturas primaverales, mientras en España la gente presume de ir en mangas de camisa, aquí el cielo sigue gris, siempre amenaza lluvia pero lleva ya una semana sin hacerlo. Aquí el tiempo es impredecible (que se lo pregunten a los de la BBC que nunca dan una, si ellos dicen que llueve hace sol y si dicen lo contrario nieva) asiq cada mañana cuando sales de casa, tienes que barajar las posibilidades de lluvia, frío, sol y huracán en un mismo día e intentar encontrar la ropa adecuada en cualquiera de estas situaciones. Según están las cosas por aquí además de barajar todas las posibilidades climatológicas también tienes que incluir un posible despido y un retraso del metro debido a las primera obras que están haciendo en el mismo después de muchas décadas.
Este último mes ha sido muy llevadero, las visitas esperadas y las inesperadas, un dinero que nos ha devuelto por sorpresa la hacienda de este país, unos embutidos españoles y un tener que sentirse afortunado por tener trabajo, aunque sea en un restaurante, como cambia la vida en unos meses... Ademas de todo eso hemos tenido muchos jaleos con la casa, bueno no con la casa en sí, si no con el casero, que si se acaba el contrato y no lo renuevo, que si no sé, que si al final sí; también mucho movimiento de compañeros de piso, ayer tocó la primera despedida, como todo en esta casa, se celebró sentándonos juntos en la mesa con latas de cerveza y conversaciones que siempre acaban siendo sorprendentes. Ayer la despedida de Ana se convirtió en una mesa redonda de efectos paranormales, viajes astrales, kharmas y todas esas cosas. A mi esas cosas me dan miedo, aunque sean historias que la gente considere bonitas, por eso la primera vez que tuve que abandonar la mesa redonda para subir a mear mis primeras tres cervezas, pasé unos momentos de tensión que ya ya....La verdad es que me da mucha pena que se vaya Ana y además Laura nos ha dicho que también se volverá a España en un mes. En parte me un poco de envidia ese momento me vuelvo a vivir a España, asiq me alegro un montón por ellas, pero aquí en Long Drive se les echará de menos. Cada vez tenemos más ganas de mudarnos a un apartamento, pero de momento no será posible, asiq no nos importará esperar unos meses más en esta casa que empieza a parecerse mucho a una de las últimas ediciones de Gran Hermano, con tanto ir y venir de gente.
Pues a lo que iba, que ya estamos casi en marzo, que llevamos más de cuatro meses en esta ciudad y que aquí, como en todos los sitios, el tiempo se pasa volando. La principal diferencia es que mientras en el resto del mundo sale el sol y llegan las primeras temperaturas primaverales, mientras en España la gente presume de ir en mangas de camisa, aquí el cielo sigue gris, siempre amenaza lluvia pero lleva ya una semana sin hacerlo. Aquí el tiempo es impredecible (que se lo pregunten a los de la BBC que nunca dan una, si ellos dicen que llueve hace sol y si dicen lo contrario nieva) asiq cada mañana cuando sales de casa, tienes que barajar las posibilidades de lluvia, frío, sol y huracán en un mismo día e intentar encontrar la ropa adecuada en cualquiera de estas situaciones. Según están las cosas por aquí además de barajar todas las posibilidades climatológicas también tienes que incluir un posible despido y un retraso del metro debido a las primera obras que están haciendo en el mismo después de muchas décadas.
Este último mes ha sido muy llevadero, las visitas esperadas y las inesperadas, un dinero que nos ha devuelto por sorpresa la hacienda de este país, unos embutidos españoles y un tener que sentirse afortunado por tener trabajo, aunque sea en un restaurante, como cambia la vida en unos meses... Ademas de todo eso hemos tenido muchos jaleos con la casa, bueno no con la casa en sí, si no con el casero, que si se acaba el contrato y no lo renuevo, que si no sé, que si al final sí; también mucho movimiento de compañeros de piso, ayer tocó la primera despedida, como todo en esta casa, se celebró sentándonos juntos en la mesa con latas de cerveza y conversaciones que siempre acaban siendo sorprendentes. Ayer la despedida de Ana se convirtió en una mesa redonda de efectos paranormales, viajes astrales, kharmas y todas esas cosas. A mi esas cosas me dan miedo, aunque sean historias que la gente considere bonitas, por eso la primera vez que tuve que abandonar la mesa redonda para subir a mear mis primeras tres cervezas, pasé unos momentos de tensión que ya ya....La verdad es que me da mucha pena que se vaya Ana y además Laura nos ha dicho que también se volverá a España en un mes. En parte me un poco de envidia ese momento me vuelvo a vivir a España, asiq me alegro un montón por ellas, pero aquí en Long Drive se les echará de menos. Cada vez tenemos más ganas de mudarnos a un apartamento, pero de momento no será posible, asiq no nos importará esperar unos meses más en esta casa que empieza a parecerse mucho a una de las últimas ediciones de Gran Hermano, con tanto ir y venir de gente.
sábado, diciembre 13, 2008
V A C A C I O N E S
Hoy empiezan oficialmente nuestras vacaciones, YEAHH!. La última semana de trabajo se me ha hecho más larga que nunca, pero todo llega. Después de trabajar durante casi dos meses en un restaurante de ensaladas en un centro comercial, he aprendido que:
1. Aunque lo parezcan, los restaurantes de comida sana no son sanos. De hecho, creo que tampoco lo parecen.
2. La lechuga da muchísimos gases.
3. Tiene delito gastarse 15 pounds en una ensalada (individual, por supuesto).
4. Aunque antes de venirme pensase que aquí el modelo a seguir era Kate Moss, el índice de obesidad es realmente preocupante.
5. Curva quiere decir puta en polaco. En indio puta se dice puti. En brasil dicen piraña.
6. Comer lo mismo durante casi dos meses es una mierda.
7. La combinación mango+chili me pone los pelos de punta.
8. Cuando un cliente se encuentra un pelo en la ensalada, siempre pienso que es suyo.
9. El chorizo que hay en nuestro restaurante es de marca CHARCUTÍ "auténtico y genuino chorizo español".
10. Levantarse a las 6 y media durante un largo periodo de tiempo te cambia el chip, y te obliga a madrugar en fin de semana.
11. En este país sólo hace sol mientras trabajo, cuando salgo es de noche y llueve.
12. Los clientes aquí son: muy gilipollas y maleducados en un 80%, lo anterior+ cerdos en un 10% y muy simpáticos en otro 10%.
13. Aunque la manager de las manager se vista de seda, mona se queda.
14. Aquí no se lleva tanto como en España lo de criticar al jefe.
15. No tener hijos a los 23 puede considerarse raro en determinados círculos.
16. Una compañera de curro, con naturaleza de bruja (de adivina, no de mala) me ha dicho que tendré gemelos.
17. Hay muchísimas niñas que se llaman Kimberly.
18. Tener 8 años e ir maquillada como una puerta no es incompatible.
19. En este país si te portas bien el día antes de tu décimo cumpleaños tus padres te regalan un iPhone, aunque luego no tengan para parte la oyster semanal.
20. El chocolate de Marks & Spencer es cojonudo.
21. El personal de seguridad de los centros comerciales es, con muchísima diferencia, mucho más tonto que la media.
22. Los centros comerciales son el mal.
23. Los empleados de Hollister son modelos (y comen ensaladas en Tossed).
24. Aquí fuma mucha más gente de lo que parece, pero en la calle.
25. Las cadenas de ropa de fiesta inglesas deberían estar prohibidas.
26. La palabra "busy" se utiliza muchísimo.
27. En Polonia se llevó muchísimo el "aserejé" de las Ketchup.
28. Mucha gente piensa que España tiene temperaturas caribeñas.
1. Aunque lo parezcan, los restaurantes de comida sana no son sanos. De hecho, creo que tampoco lo parecen.
2. La lechuga da muchísimos gases.
3. Tiene delito gastarse 15 pounds en una ensalada (individual, por supuesto).
4. Aunque antes de venirme pensase que aquí el modelo a seguir era Kate Moss, el índice de obesidad es realmente preocupante.
5. Curva quiere decir puta en polaco. En indio puta se dice puti. En brasil dicen piraña.
6. Comer lo mismo durante casi dos meses es una mierda.
7. La combinación mango+chili me pone los pelos de punta.
8. Cuando un cliente se encuentra un pelo en la ensalada, siempre pienso que es suyo.
9. El chorizo que hay en nuestro restaurante es de marca CHARCUTÍ "auténtico y genuino chorizo español".
10. Levantarse a las 6 y media durante un largo periodo de tiempo te cambia el chip, y te obliga a madrugar en fin de semana.
11. En este país sólo hace sol mientras trabajo, cuando salgo es de noche y llueve.
12. Los clientes aquí son: muy gilipollas y maleducados en un 80%, lo anterior+ cerdos en un 10% y muy simpáticos en otro 10%.
13. Aunque la manager de las manager se vista de seda, mona se queda.
14. Aquí no se lleva tanto como en España lo de criticar al jefe.
15. No tener hijos a los 23 puede considerarse raro en determinados círculos.
16. Una compañera de curro, con naturaleza de bruja (de adivina, no de mala) me ha dicho que tendré gemelos.
17. Hay muchísimas niñas que se llaman Kimberly.
18. Tener 8 años e ir maquillada como una puerta no es incompatible.
19. En este país si te portas bien el día antes de tu décimo cumpleaños tus padres te regalan un iPhone, aunque luego no tengan para parte la oyster semanal.
20. El chocolate de Marks & Spencer es cojonudo.
21. El personal de seguridad de los centros comerciales es, con muchísima diferencia, mucho más tonto que la media.
22. Los centros comerciales son el mal.
23. Los empleados de Hollister son modelos (y comen ensaladas en Tossed).
24. Aquí fuma mucha más gente de lo que parece, pero en la calle.
25. Las cadenas de ropa de fiesta inglesas deberían estar prohibidas.
26. La palabra "busy" se utiliza muchísimo.
27. En Polonia se llevó muchísimo el "aserejé" de las Ketchup.
28. Mucha gente piensa que España tiene temperaturas caribeñas.
martes, diciembre 09, 2008
500 pesetas
El otro día me compré en el Iceland un bolsa de monedas de chocolate y resultó que las monedas eran de 500 pts.

El Iceland es el supermercado más barato que existe aquí y siempre que entras con la intención de comprarte dos pizzas por 2 pounds acabas gastándote diez y llenando un par de bolsas con mierdas de chocolate que siempre están de oferta. Es muy pintoresco todo, desde los uniformes con forro polar de los cajeros hasta los anuncios de la tele muy en la onda de los del 3 por 2 del carrefour, sin pasar por alto que esta marca de supermercados patrocina "I'm a celebrity". Es un nada que ver, Iceland ( el peor supermercado del reino unido) patrocinando un programa que, se supone, está llenito de finisimas celebrities pasando apuros en una isla llena de bichejos y malos rollos.
No recuerdo muy bien lo que hice el último fin de semana, y eso que todavía estamos a martes. El sábado salimos con la intención de encontrar alguna ganga, pero nada, la única ganga que encontramos fue el precio del menú en un italiano de Coven Garden en el que nada más entrar supimos lo que se nos venía encima: pizza congelada, carbonara de sobre y diet coke de botella de dos litros caliente y sin gas. Total que en cinco minutos nos comimos toda esa mierda, miramos la cara de asco que ponian las de la mesa de al lado mientras degustaban el pan de ajo recalentado del LIDL que les habían plantado y con el estómago vacio y algo revuelto nos fuimos a hacer la compra al Morrison. El domingo lo dedicamos a ver películas tirados en la cama, a domir, a hacer tareas caseras y a lamentarnos por no haber salido de casa con el sol que hacía, pero nos hemos hecho muy ingleses en ese sentido y nos tira más salir a pasear con lluvia y ventisca.








Esta semana es nuestra última semana de trabajo y se me está haciendo eterna porque sólo pienso en tocarme las narices aquí, en Madrid y en Ponfe. Ayer tuvimos la primera despedida pre-navideña y nos fuimos con David al walkabout que hay al lado del curro, nos tomamos unas pintas buen agusto y nos deseamos lo mejor para nuestras respectivas navidades.





Sólo nos quedan 10 días y estaremos en España bebiendo cervezas en Argumosa y durmiendo como reyes en casa de LOS CHICOS/A.
El Iceland es el supermercado más barato que existe aquí y siempre que entras con la intención de comprarte dos pizzas por 2 pounds acabas gastándote diez y llenando un par de bolsas con mierdas de chocolate que siempre están de oferta. Es muy pintoresco todo, desde los uniformes con forro polar de los cajeros hasta los anuncios de la tele muy en la onda de los del 3 por 2 del carrefour, sin pasar por alto que esta marca de supermercados patrocina "I'm a celebrity". Es un nada que ver, Iceland ( el peor supermercado del reino unido) patrocinando un programa que, se supone, está llenito de finisimas celebrities pasando apuros en una isla llena de bichejos y malos rollos.
No recuerdo muy bien lo que hice el último fin de semana, y eso que todavía estamos a martes. El sábado salimos con la intención de encontrar alguna ganga, pero nada, la única ganga que encontramos fue el precio del menú en un italiano de Coven Garden en el que nada más entrar supimos lo que se nos venía encima: pizza congelada, carbonara de sobre y diet coke de botella de dos litros caliente y sin gas. Total que en cinco minutos nos comimos toda esa mierda, miramos la cara de asco que ponian las de la mesa de al lado mientras degustaban el pan de ajo recalentado del LIDL que les habían plantado y con el estómago vacio y algo revuelto nos fuimos a hacer la compra al Morrison. El domingo lo dedicamos a ver películas tirados en la cama, a domir, a hacer tareas caseras y a lamentarnos por no haber salido de casa con el sol que hacía, pero nos hemos hecho muy ingleses en ese sentido y nos tira más salir a pasear con lluvia y ventisca.
Esta semana es nuestra última semana de trabajo y se me está haciendo eterna porque sólo pienso en tocarme las narices aquí, en Madrid y en Ponfe. Ayer tuvimos la primera despedida pre-navideña y nos fuimos con David al walkabout que hay al lado del curro, nos tomamos unas pintas buen agusto y nos deseamos lo mejor para nuestras respectivas navidades.
Sólo nos quedan 10 días y estaremos en España bebiendo cervezas en Argumosa y durmiendo como reyes en casa de LOS CHICOS/A.
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