viernes, noviembre 28, 2008

VERY VERY VERY HOT STUFF

Esta frase que da título al blog es una coña que tenemos en el curro que probablemente no tenga gracia fuera de contexto aunque la explique. Trabajar en un restaurante tiene cosas muy pintorescas como por ejemplo todas esas frases que avisan de algo que, se supone, puede ser peligroso para todos los que te rodean, véase un cuchillo, algo caliente, o cualquier cosa que lleves en la mano y que pueda caerse/romperse. Algunas de las más pronunciadas cada día en nuestro restaurante son:
"Behind, behind", "Mind de back", "Knife, Knife, Knife", "hot soup" ( preferiblemente con acento indio) y nuestra favorita que es "Very very very hot stuff". El caso es que hace un par de semanas empezó a trabajar en nuestro turno una chica a la que hemos apodado "very very very hot stuff" o "la exhuberante" para los de habla hispana. Es una tipa loca con un inglés barriobajero que no entiendo ( tampoco entiendo los demás acentos pero esto me suena a mal, a otro idioma, a otra onda que se me escapa), viste dos tallas menos de sujetador de la que en realidad usa, siempre pone el culo en pompa, tiene cuerpo de super atleta y es muy de ir a su bola. Suele hablar continuamente de su vida sexual y repite a diestro y siniestro que "lleva un año sin tener sexo", sus comentarios suelen ser desafortunados y carne de cañón en los corrillos que hacemos en el "salad bar". Vive por y para ligar y/o tocar a todo el que le rodea bien sean compañeros/as de trabajo o clientes/as. Es la que más se escaquea del curro y la típica persona con la que nunca puedo ocultar (y esq de todos es sabido que mis expresiones faciales dicen demasiado de lo que pienso) que no me interesa nada de lo que dice, que no intento entenderla, que no la entiendo y que me da igual.

Joder que cansada estoy los viernes, pero que feliz me hace tener todo el fin de semana por delante. El fin de semana pasado estuvimos en Greenwich con mi prima Henar. Comimos como cerdos, hicimos turismo intercalado con unos brasilian churros en el greenwich market, después nos tomamos unas pintas en un pub que fetén y terminamos cenando en el McDonald's de Oxford Street la peor comida hasta la fecha: patatas caducadas, coca-cola caliente y aire acondicionado a tope,simulando los -6 grados de temperatura que debía hacer en la calle. Que fríohhhhh!!!!!

Canary wharf





Greenwich






El domingo perreamos por la mañana, vimos nevar desde la cama, comimos en casa y nos fuimos a tomar un chocolate al bar de siempre en Queensway, ambiente inglés y tranquilidad truncada por nuestros chillidos al más puro estilo español. Después hicimos la compra de emergencia, digestive de chocolate en Tesco y volvimos a casa. Joder, que rápido se pasa el fin de semana y que ganas tengo de unas vacaciones.

Cambiando de tema otra vez. Hoy hemos comentado en el curro que en dos semanas lo dejamos. Todo por lo legal, como si tuviéramos contrato. También hemos cobrado, como cada segundo viernes de mes, y también hemos cobrado menos de lo que pensábamos, como siempre. Seguimos sin ver nuestra nómina, la semana pasado hubo una queja en masa que , por lo que se ve, no ha servido de nada. Los managers se pasan la pelota unos a otros y con esas estamos. A mi estas cosas me indignan mucho y empiezo a jurar en hebreo (como diría mi tía), suerte que en tres semanas justas estaré tomándome unas cañas en Madrid y todo esto me importará más bien poco.

( Esta mierda no me deja subir fotos asiq ya subiré alguna en otro momento.)

domingo, noviembre 16, 2008

Enfados, turismo, lluvia, reconciliaciones y buena comida

El viernes por fin llegó el día. El día de nuestra primera nómina. Cuando salimos de trabajar fuimos a ver a Saray que ese mismo día empezaba a trabajar en el EAT de Westfield, Jorge se compró su yogur de muesli y frambuesa y yo una porción de tarta de chocolate, cruzamos un par de frases con ella, comprobamos que su uniforme es mucho más bonito que el nuestro, le enviamos un beso con la mano y nos vinimos a casa ansiosos por ver nuestra nómina a través de internet. El tema es que ganamos menos de lo que pensábamos porque nos quitan un montón de tasas que, según nos han contado, bajan a partir del segundo mes...en fin, estas cosas pasan. Todo nos dió un poco igual porque era viernes y teníamos dos días para descansar y hacer turismo, una sana costumbre que mantenemos cada fin de semana.

El sábado madrugamos, como siempre. No conseguimos dormir hasta más tarde de las 8, pero solemos desayunar y volvernos a la cama a ver algo en internet mientras escuchamos la radio y dormitamos otro rato. Luego tocó poner lavadora, secadora y recoger la habitación que debido a mis continuos ataques de limpieza suele estar bastante ordenada. Nos cogimos la guía de Londres y decidimos ir a la city. Ir a la city un sábado es como pasear por una ciudad fantasma.











Después de darnos un paseo por Bank fuimos hasta St Paul's y comimos en Paul, delicatessen dulces y saladas.




Lugo pusimos rumbo a Temple, fuimos por la orilla del río y nos cruzamos con un grupo de "jevis" disfrazados de animalitos. Buscamos y buscamos la iglesia de Temple pero no logramos encontrarla, el caso es que es una puerta enana que pasa completamente desapercibida, aún así nos hubiera dado igual porque después nos enteramos de que tiene un horario un poco freelance y sólo abre un par de horas al día. Nos perdimos por calles estrechas, oscuras y con mucho encanto. Total, que andando andando decidimos ir a Coven Garden, luego Chinatown y Carnaby Street.












Paseo de los largos larguísimos que acabo con un cansancio que terminó convirtiéndose en una discusión en un take away de bocadillos y jacket potatos. Nos volvimos a casa con caras largas, nos dijimos lo que nos teníamos que decir y disfrutamos de la cena intercambiando nuestras Jacket potato de salmón con el salchichón de la abuela de Miguel.

Esta mañana nos hemos levantado muy felices y descansados, pero temprano, como siempre. Hemos desayunado, nos hemos vuelto a la cama, hemos visto un documental sobre la economía de materiales y hemos salido a la calle con playeros de lona, una lluvia intensa y sin paraguas. Hemos llegado a Liverpool St con la esperanza de que al salir del metro hubiera dejado de llover, pero que tontería, estamos en Londres. Antes de poner rumbo a brick lane hemos hecho la parada obligatorio en el prêt a manger para que jorge se comprara su yogur de muesli con frambuesa.



La zona y los mercados nos han gustado un montón pero al final hemos pasado de las comidas zafarrancho del mercadillo y hemos comido en un italiano, rico, rico. Habíamos quedado con saray para pasar a recogerla por el EAT, pero al final decidimos lo mejor sería hacer la compra porque mañana después de trabajar nos iba a dar un pereza terrible, asi que nos fuimos al Morrison y nos vinimos a casa. En casa, puesta al día con los compñeros de piso, peli, cena y a la cama. Mañana es lunes....joder, que cortos son los fines de semana!!!








martes, noviembre 11, 2008

Can I tossed you?

Hoy cuando salimos de trabajar, mientras nos comíamos nuestras ensaladas en la terraza de Westfield, comentaba con Jorge que creo que he conseguido acostumbrarme a este ritmo de trabajo, y no sólo al ritmo, sino también al trabajo. La verdad esq si dejas de pensar cada minuto que es una mierda puedes llegar a creer, como es mi caso, que en mi situación me siento afortunada, que no está tan mal y que a veces hasta me lo paso bien. Eso sí, levantarnos a las 6 de la mañana y trabajar 10 horas al día quema. Nuestra turno esta semana es de 07:00 a 17:00. Últimamente mi carácter es "SO RUDE" con determinadas personas que por algún motivo me encienden, pero esto no es culpa ni de los ingleses ni de este país gris, así ha sido siempre y esq como dice mi abuela "Tú siempre has sido una RABUDA".


Dejando de lado los asuntos laborales, el sábado nos levantamos con ganas de aprovechar el fin de semana, ahora que por la semana carecemos de vida ociosa. Primero toco retozar en la cama después de un desayuno bien tempranero, una tradición muy arraigada aquí como para dejarla de lado aunq sea fin de semana. Después nos fuimos a comer con Saray y con Carla, tanteamos un par de italianos pero acabamos en el Burguer King, que rico todo.

Después nos tomamos un café bien grande con mucho chocolate y luego nos fuimos a comprar al Spar. Jorge y yo nos hicimos con unas Heineken y unos muffins, nos despedimos de las chicas y pusimos rumbo a Archway. Reunión en casa de Esti y reencuentro familiar con motivo de la visita de Mamanoli que, como no, vino cargada de embutidos catalanes, tabaco, nesquick y otro tipo de regalos que nos hicieron mucha ilusión. Nos lo pasamos muy bien poniéndonos al día de todo y regándolo con sidra y cervezas. Luna ha crecido un montón y está guapísima. Para comérsela.


La reunión fetén pero la vuelta a casa fue un cúmulo de mala suerte que hizo que perdiéramos el último metro y pasásemos mucho frío en varias paradas de autobús. Por cierto, al volver a casa por la noche ví un zorro. Jorge no lo vió porque venía enfermo, medio dormido y algo enfadado.

El domingo amaneció diluviando y nos pasamos la mitad del día dando tumbos por casa, pero después de comer y de una siesta Jorge se empeñó en salir a dar un paseo. Cuando salimos de casa (a las 4:30 de la tarde) ya era de noche y durante el camino hacía el metro vivimos literalmente un huracán. Yo me enfadé porque odio mojarme, y además el día anteior había olvidado mi paraguas en casa de Esti, fui de morros durante todo el trayecto de metro hasta St Paul's. Una vez fuera del metro nos pusimos a pasear bajo la lluvia, sin paraguas y con carácter de domingo. Nos dimos un paseo muy bonito y muy tétrico. Esta ciudad es realmente tétrica una tarde de invierno. Al final acabamos en casa de Saray y Carla poniéndonos ciegos con su tarta de cumpleaños. Que chocolate tan rico.






Ah! no se si había contado que la semana pasada se nos estropeó la lavadora. Pues efectivamente. El sábado nos trajeron una nueva y nos arreglaron la secadora. Además ayer por la tarde vinieron a revisar la caldera y por fin todo vuelve a funcionar en esta casa. Radiadores ardiendo, calor de hogar, olor a ropa limpia...

Y como siempre, para terminar, algunas fotos que no vienen a santo de nada.


Donuts del Morrison por 89p


Jorge comiéndose los restos de mi ensalada del Tossed


El cigarro al llegar a casa


Jorge leyendo el periódico



Nuestros yogures favoritos. La compra segura de cada semana.




Otoño en el barrio