El martes cuando salimos de trabajar Leire se vino a comer a casa y nos pasamos toda la tarde tomando el sol, hablando de los sonidos del euskera, de marisco, de nuestras familias y de nuestras cosas.
El miércoles me llamaron para ir a una entrevista en ZARA en Sloane Square. Llegué allí y me atendió una tia bastante borde contándome que la mujer que me tenía que hacer la entrevista estaba reunida, que esperase por allí y que me llamaría a lo largo de la tarde para volver a hacer la entrevista. La tarde se pasó después de dos visitas al McDonalds y una a la Saatchi Gallery. Cuando me cansé de esperar la llamada me cogí un autobús a casa que me dió un paseo bien majo por Chelsea. Durante ese rato de espera me llamaron de ZARA Oxford Street y de Berskha para hacerme un par de entrevistas. Así que el jueves por la mañana le envié un sms a mi manager diciéndole que estaba enferma y que no podía ir a trabajar. Desayuné tranquilamente y me fui a hacer la primera entrevista. Casi 30 minutos de entrevista para trabajar en Zara? pues sí, así fue la cosa. Por la tarde fui a hacer la entrevista a Berskha. Odio Berskha, odio la música que hay en la tienda y el ambiente agobiante que se respira, pero lo prefiero a estar haciendo ensaladas. En Berskha me dijeron que fetén, así que durante un día y medio ese fue mi futuro trabajo, hasta que el viernes por la tarde me llamaron para hacer la segunda entrevista en Zara y me dijeron que WELCOME TO ZARA (pronunciado sssara).
Total que el viernes me presenté en el restaurante diciendo que era mi último día. Y así lo fue. El manager se lo tomó como algo personal y se enfadó conmigo, algo inconprensible pero cierto. Además había un percal bien hermoso, porque se había enterado de lo de mi entrevista y de lo de mi NO ENFERMEDAD. También me dió igual. El viernes llegué a casa bien contenta, por el cambio de aires y porque era viernes.
El sábado por la mañana Jorge y yo nos fuimos con Henar a la Saatchi Gallery. Que tiene unas cosas bien bonitas y molonas.
Después de comer en una cadena de típicas empanadas inglesas, y de no comerme la mio porque llevaba sweet potato que me da muchísimo asco, nos dimos un paseo bien bien bien largo y acabamos tomándonos una pinta al rico frío de la tarde. El domingo lo más interesante fue ir a hacer la compra al Morrisons.
En esta semana no he hecho gran cosa, además de descansar y comer. AH! sí, ayer fui al consulado a inscribirme y ya soy oficialmente una española residente en Londres.
Ahora me voy a fumar un piti y a merendar algo mientras espero a Jorge.