Hoy empiezan oficialmente nuestras vacaciones, YEAHH!. La última semana de trabajo se me ha hecho más larga que nunca, pero todo llega. Después de trabajar durante casi dos meses en un restaurante de ensaladas en un centro comercial, he aprendido que:
1. Aunque lo parezcan, los restaurantes de comida sana no son sanos. De hecho, creo que tampoco lo parecen.
2. La lechuga da muchísimos gases.
3. Tiene delito gastarse 15 pounds en una ensalada (individual, por supuesto).
4. Aunque antes de venirme pensase que aquí el modelo a seguir era Kate Moss, el índice de obesidad es realmente preocupante.
5. Curva quiere decir puta en polaco. En indio puta se dice puti. En brasil dicen piraña.
6. Comer lo mismo durante casi dos meses es una mierda.
7. La combinación mango+chili me pone los pelos de punta.
8. Cuando un cliente se encuentra un pelo en la ensalada, siempre pienso que es suyo.
9. El chorizo que hay en nuestro restaurante es de marca CHARCUTÍ "auténtico y genuino chorizo español".
10. Levantarse a las 6 y media durante un largo periodo de tiempo te cambia el chip, y te obliga a madrugar en fin de semana.
11. En este país sólo hace sol mientras trabajo, cuando salgo es de noche y llueve.
12. Los clientes aquí son: muy gilipollas y maleducados en un 80%, lo anterior+ cerdos en un 10% y muy simpáticos en otro 10%.
13. Aunque la manager de las manager se vista de seda, mona se queda.
14. Aquí no se lleva tanto como en España lo de criticar al jefe.
15. No tener hijos a los 23 puede considerarse raro en determinados círculos.
16. Una compañera de curro, con naturaleza de bruja (de adivina, no de mala) me ha dicho que tendré gemelos.
17. Hay muchísimas niñas que se llaman Kimberly.
18. Tener 8 años e ir maquillada como una puerta no es incompatible.
19. En este país si te portas bien el día antes de tu décimo cumpleaños tus padres te regalan un iPhone, aunque luego no tengan para parte la oyster semanal.
20. El chocolate de Marks & Spencer es cojonudo.
21. El personal de seguridad de los centros comerciales es, con muchísima diferencia, mucho más tonto que la media.
22. Los centros comerciales son el mal.
23. Los empleados de Hollister son modelos (y comen ensaladas en Tossed).
24. Aquí fuma mucha más gente de lo que parece, pero en la calle.
25. Las cadenas de ropa de fiesta inglesas deberían estar prohibidas.
26. La palabra "busy" se utiliza muchísimo.
27. En Polonia se llevó muchísimo el "aserejé" de las Ketchup.
28. Mucha gente piensa que España tiene temperaturas caribeñas.
sábado, diciembre 13, 2008
martes, diciembre 09, 2008
500 pesetas
El otro día me compré en el Iceland un bolsa de monedas de chocolate y resultó que las monedas eran de 500 pts.

El Iceland es el supermercado más barato que existe aquí y siempre que entras con la intención de comprarte dos pizzas por 2 pounds acabas gastándote diez y llenando un par de bolsas con mierdas de chocolate que siempre están de oferta. Es muy pintoresco todo, desde los uniformes con forro polar de los cajeros hasta los anuncios de la tele muy en la onda de los del 3 por 2 del carrefour, sin pasar por alto que esta marca de supermercados patrocina "I'm a celebrity". Es un nada que ver, Iceland ( el peor supermercado del reino unido) patrocinando un programa que, se supone, está llenito de finisimas celebrities pasando apuros en una isla llena de bichejos y malos rollos.
No recuerdo muy bien lo que hice el último fin de semana, y eso que todavía estamos a martes. El sábado salimos con la intención de encontrar alguna ganga, pero nada, la única ganga que encontramos fue el precio del menú en un italiano de Coven Garden en el que nada más entrar supimos lo que se nos venía encima: pizza congelada, carbonara de sobre y diet coke de botella de dos litros caliente y sin gas. Total que en cinco minutos nos comimos toda esa mierda, miramos la cara de asco que ponian las de la mesa de al lado mientras degustaban el pan de ajo recalentado del LIDL que les habían plantado y con el estómago vacio y algo revuelto nos fuimos a hacer la compra al Morrison. El domingo lo dedicamos a ver películas tirados en la cama, a domir, a hacer tareas caseras y a lamentarnos por no haber salido de casa con el sol que hacía, pero nos hemos hecho muy ingleses en ese sentido y nos tira más salir a pasear con lluvia y ventisca.








Esta semana es nuestra última semana de trabajo y se me está haciendo eterna porque sólo pienso en tocarme las narices aquí, en Madrid y en Ponfe. Ayer tuvimos la primera despedida pre-navideña y nos fuimos con David al walkabout que hay al lado del curro, nos tomamos unas pintas buen agusto y nos deseamos lo mejor para nuestras respectivas navidades.





Sólo nos quedan 10 días y estaremos en España bebiendo cervezas en Argumosa y durmiendo como reyes en casa de LOS CHICOS/A.
El Iceland es el supermercado más barato que existe aquí y siempre que entras con la intención de comprarte dos pizzas por 2 pounds acabas gastándote diez y llenando un par de bolsas con mierdas de chocolate que siempre están de oferta. Es muy pintoresco todo, desde los uniformes con forro polar de los cajeros hasta los anuncios de la tele muy en la onda de los del 3 por 2 del carrefour, sin pasar por alto que esta marca de supermercados patrocina "I'm a celebrity". Es un nada que ver, Iceland ( el peor supermercado del reino unido) patrocinando un programa que, se supone, está llenito de finisimas celebrities pasando apuros en una isla llena de bichejos y malos rollos.
No recuerdo muy bien lo que hice el último fin de semana, y eso que todavía estamos a martes. El sábado salimos con la intención de encontrar alguna ganga, pero nada, la única ganga que encontramos fue el precio del menú en un italiano de Coven Garden en el que nada más entrar supimos lo que se nos venía encima: pizza congelada, carbonara de sobre y diet coke de botella de dos litros caliente y sin gas. Total que en cinco minutos nos comimos toda esa mierda, miramos la cara de asco que ponian las de la mesa de al lado mientras degustaban el pan de ajo recalentado del LIDL que les habían plantado y con el estómago vacio y algo revuelto nos fuimos a hacer la compra al Morrison. El domingo lo dedicamos a ver películas tirados en la cama, a domir, a hacer tareas caseras y a lamentarnos por no haber salido de casa con el sol que hacía, pero nos hemos hecho muy ingleses en ese sentido y nos tira más salir a pasear con lluvia y ventisca.
Esta semana es nuestra última semana de trabajo y se me está haciendo eterna porque sólo pienso en tocarme las narices aquí, en Madrid y en Ponfe. Ayer tuvimos la primera despedida pre-navideña y nos fuimos con David al walkabout que hay al lado del curro, nos tomamos unas pintas buen agusto y nos deseamos lo mejor para nuestras respectivas navidades.
Sólo nos quedan 10 días y estaremos en España bebiendo cervezas en Argumosa y durmiendo como reyes en casa de LOS CHICOS/A.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)