sábado, junio 21, 2008

CINCO AÑOS

Mi vuelta a casa se ha adelantado. El motivo es que mis padres tenían que ir a buscarme para poder traer todos los trastos acumulados durante los cinco años de mi vida que he pasado en Madrid. Cuando me enteré del adelanto de mi vuelta a casa me entró una sensación rarísima. Todos los planes que había hecho para despedirme de Madrid se iban al garete, me vuelvo a casa sin ver todo aquello que he ido aplazando durante estos cinco años y que en su momento lo cambié por unas cañas o por una tarde/noche en el sofá. El lunes me despedí por primer vez de Madrid con estos ( los de las fotos), con cerveza y con croquetas de casa Julio (zurracapote, para Virginia).






Después de todo eso esperé al metro 14 minutos y me fui a casa a meter mis cinco años en maletas y en las típicas cajas de cartón de cuadros escoceses de los chinos.



El martes me despedí por segunda vez de Madrid con un paseo muy muy largo con mis padres por las típicas zonas BONITAS. Hice mil fotos y hablamos de todo un poco.






Me los llevé a comer a un sitio en el que sabía que mi madre no comería casi nada, y efectivamente no comió casi nada. Mi padre y yo nos pusimos las botas. Luego paseamos, nos tomamos una caña, paseamos y nos tomamos otra caña en un pijísimo centro comercial de Goya en el que sólo te puedes tomar una caña en la pastelería Mallorca mientras escuchas las divertídisimas conversaciones de señoras cotorras enganchadas al dulce. Mi padre odia tomar cañas en centros comerciales, va muy en contra de su "way of life", pero habíamos quedado ahí y no teníamos otra opción. Después nos fuimos a cenar y me volví a despedir de las zonas BONITAS de Madrid, está vez con un paseo en coche. Me encanta ir en coche por Madrid, especialmente por las noches. Llegué a casa, terminé de meter mis cinco años en bolsas, mochilas,maletas y cajas de cartón de cuadros escoceses de los chinos. Ayudé a Jorge a despegar el celo de doble cara para pegar unas fotos en sus informes de restauranión mientras miraba a Alex de reojo y (medio) me contenía las lágrimas. Mi última noche en nuestra cama de Madrid fue poco especial pero muy triste y muy emotiva. Después de tanto paseo y tanta caña tarde en dormirme mucho menos de lo habitual, eso sí, me dormí triste.

El miércoles me desperté temprano. En cuanto abrí el ojo pensé en que me apetecía ponerme a limpiar,no me extraño, me suele pasar muy a menudo. Me levanté y limpié el salón por donde pasa la suegra como dice mi madre. Jorge se despertó y desayunamos juntos. El leche con cola-cao y cereales, yo leche con Nesquick y magdalenas. Luego se despertó Alex y Jorge se fue a la universidad. Mi madre me llamó por teléfono para avisarme que venían a buscarme (a mi y a mis cinco años en bolsas, mochilas, maletas y cajas de cartón de cuadros escoceses de los chinos). Llegaron a las 11 o así. Nos tomamos un café en el Amanda y metimos mis cinco años en el maletero. Mis padres esperaron en el coche mientras subí a casa y me despedí de Alex, fue una despedida rápida pero con lágrimas disimuladas por parte de los dos. Nos metimos en el coche y pusimos rumbo a Majadahonda. Llegamos, subimos a casa, cargamos casi todo lo que quedaba de mis cinco años de vida. Mi padre consiguió hacer que entrase en el maletero, es todo un experto en hacer tetris con las maletas.

A las 12 salimos de Majadahonda: A-6 dirección A Coruña. A las 4 llegamos a casa, después de un viaje intercalando Sabina, Burning, la ser y mis lágrimas disimuladas con las gafas de sol.

martes, junio 17, 2008

ATENCIÓN ESTACIÓN EN CURVA...

El sábado fue la cena de graduación. Después de haber pasado tres días jodida con una especie de depresión post-universidad, el sábado por la tarde salí de casa con ganas de cena y de unos gintonics. La cena empezó bien y acabó mejor. De camino a Cats la cosa se empezó a calentar, sobre todo los dedos meñiques de mis pies que se convirtieron en auténticos botillos debido a las rozaduras de mis zapatos. Hice una parada en Vips y me compré el típico kits de tiritas de todos los tamañanos, que luego nos dieron mucho juego.



En la entrada teníamos que decidir cuantas copas ibamos a tomarnos para comprar los tikets de 2x8€, yo no acerté con el número de copas. Que ingenua cuando pensé que cuatro copas serían suficientes...La noche fue avanzando entre bailes por el suelo con Virginia, conversaciones divertidas, risas, vomitonas ajenas en el baño, más bailes y chupitos. A media noche me pasé del brugal cola al gintonic y fue un DO total. De repente las luces se encendieron y nos largaron con la típica sensación de que sólo habían pasado un par de horas desde que habíamos llegado.



Hicimos el imbécil durante un buen rato en la calle. Fui descalza desde Guzmán el bueno hasta Argüelles, me paré a mear mil veces entre los coches y Miguel conmigo, alguien se paró en un quisoko y compró el marca por 30 céntimos. LLegamos al metro Argüelles y decidimos que nos íbamos a desayunar al Brillante. Del viaje en metro no recuerdo nada. Cuando llegamos a nuestro destino, para de metro Lavapiés, fue entonces cuando, después de oir la megofonía del metro que reza "Atención, estación en curva, al salir tengan cuidado para no introducir el pie entre coche y andén", yo introduje mi pierna izquierda entre coche y andén. La introduje hasta el alto muslo y alguien, que todavía no recuerdo, me sacó de ahí. Nos reímos muchísimo de mi caída. Al llegar al brillante levanté mis majas y vi el percal de mi pierna izquierda. Alguien me pidió un chocolate con porras, mientras yo le pedía un piti a un camarero de esta guisa.



Después salimos e intentamos una despedida triste, pero nuestro pedo nos impedía cualquier muestra de cariño. Llegué a casa a las nueve y fue entonces cuando fui consciente de que haber introducido el pie entre coche y me pasaría factura los próximos días.

viernes, junio 13, 2008

TRES MESES Y TRES DIAS

Hoy me despertado a las 7 y media, como todos los días desde hace exactamente tres meses y tres días. He desayunado leche con nesquick y chiquilín, mientras Alex se quejaba tirado en el sofá. Se quejaba porque hoy ha tenido un examen que debería haber aprobado el septiembre pasado, también se quejaba porque odia madrugar. He terminado mi leche y me he cogido la linea 3. Como todas las mañanas desde hace tres meses y tres días, he tardado 20 minutos en llegar al trabajo, me he cruzado con la misma gente: el niño que hace los deberes en el metro mientras su madre le sujeta sus galletas príncipe y le da el desayuno, el guapo con traje, la señora que se duerme y se despierta justo en su parada y el tío que lleva tres meses y tres días leyendo el último de Ruiz Zafón (que coñazo). Antes de llegar al trabajo he parado en una pastelería que hay junto al metro y he comprado unos pastelitos de esos pequeños y de colores chillones. Me ha pasado lo que siempre me pasa cuando compro pasteles pequeños. Le he dicho a la pastelera que me ponga un "variado" sabiendo que de todos los pasteles sólo me gustará uno, el de chocolate. He llegado al trabajo, con la típica sonrisilla que se le pone a uno cuando es el último día en un trabajo que no le mola un cagado. A media mañana nos hemos comido los pasteles y el resto de la mañana me lo he pasado leyendo las típicas revistas mitad actualidad, mitad economía, mitad investigaciones de corrupción urbanística, narcotráfico o sacar mierda de los políticos. De todas esas mi favorita es la revista TIEMPO, que después de su cambio de imagen además de ser más agradable a la vista ha superado su etapa en la que lo más interesante que incluía eran los cd's que regalaba cada semana: tutoriales de windows, antivirus de una semana de duración,...A la una y media según el ordenador del trabajo y a la una y veinticinco según mi reloj, me he levantado y me he despedido de mis jefas, con una sonrisa muy falsa, mientras nos dijimos las típicas frases que se supone que nos teníamos que decir "que te vaya todo muy bien", "muchas gracias, has trabajado muy bien", "sabes que estamos aquí para lo que necesites" "gracias" "adiós".
Mati se ha venido a comer a casa después de su examen de barroco, hemos comido en la terraza. El menú ha consistido básicamente en carne picada en su versión hamburguesa y en filete ruso, ensalada, patatas fritas, mahonesa y mostaza de verdad. Luego nos hemos tomado un café con leche y con hielo mientras contábamos algunos recuerdos de la infancia y nos acordábamos de la típica gente que no se recuerda habitualmente. Luego nos hemos sentado en el sofá a ver supermodelo mientras hacemos tiempo para salir a darnos un paseo largo con cámara de fotos.

Ayer fui a la facultad a entregar mi memoria del practicum. Fui sola. Después de dejar el trabajo sobre la mesa de mi tutora con un post-it, me paseé por el campus mientras escuchabama música y pensaba en la pena que me da dejar todo esto. Saqué unas cuantas fotos...y me fui.


Este es mi aulario


Este es el departamental. Aquí están los despachos de los profesores, los mejores baños de la facultad y los suelos más brillantes.


Este es el laboratorio I, aquí tenemos las clases prácticas.


Este es el edificio de control, aunque nunca he sabido muy bien que es lo que se controla desde ahí.


Esta es la biblioteca. Aquí pasamos muchas horas en una sala de descanso a la que llamamos la zona canaria porque hay unas palmeras y un clima muy canario.

jueves, junio 12, 2008

HOY NO

Esta tarde, después de leer el blog de Alber, decidí que volvería a escribir en mi blog.
Después de tomarnos unas cañas en una terraza enfrente de casa, de hablar sobre nuestro futuro próximo y no tan próximo, de que a Guille le cagase un pájaro en la camiseta y después de hablar los 15 minutos diarios de rigor con mi madre, me he comido una tortilla rellena de queso y he abierto el ordenador. He mirado mi correo, mi campus virtual, el aemet, mi otro correo, me he en encendido un pitillo, he abierto el blog, he cambiado los colores y entonces me he dado cuenta de que hoy no me apetece escribir y que lo dejaré para mañana.

viernes, febrero 29, 2008

SUMMER









viernes, noviembre 02, 2007