Desde hace una semana no ha dejado de llover. Aquí cuando llueve todo funciona mal, las estaciones de metro se inundan, siempre hay atascos, el cercanías va super lento y lo peor de todo es tener que esperar al autobús en las paradas en las que no hay marquesina, mientras te calas hasta las bragas y te cagas en todo lo que se te ocurre. aghh!!! Nunca me acostumbraré a estos temporales tan exagerados.
Este fin de semana por culpa de la lluvia y la cantidad de cosas que teníamos previstas se nos han quitado las ganas de todo. El sábado nos pegamos una madrugón nada propio de un sábado para ir a Ikea. Fue una tonteria ,porque Ikea en fin de semana está colapsado vayas a la hora que vayas. Total, que después del jaleo de gente, de cargar con las bolsas en el metro y llegar a casa cansadísimos, Jorge y yo nos pasamos la tarde pintando su habitación y aunque pensábamos que el tío de Leroy merlin nos quería estafar con semejante cantidad de pintura, resulta que tenía razón, que una pared necesita tres manos.
Por la noche vinieron Cris y tere a casa, nos bebimos unas cervezas y vimos una serie de cirujanos plásticos en telemadrid que nos tiene enganchadísimos.
El domingo cía pasó por Madrid y comimos con ella en el sitio más caro y desagradable de bocadillos de calamares que hay.
Esta mañana hemos vuelto a madrugar un montón y cuando Jorge se fue a clase yo me volví a Majdahonda. La A-6 estaba tan atascada que hemos tardado una hora en recorrer 18 kms, tipo operación retorno en el puente de la constitución... que deje de llover ya!